Dolor en el Postparto: ¿ Por qué me duele la episiotomía?

Si todo está bien… ¿Por qué me sigue doliendo la episiotomía?

El momento tras el parto está considerado como uno de los más felices que puede experimentar una persona. Pero en ocasiones, este se ve afectado cuando aparece el dolor.

dolor en el postparto

A día de hoy, muchos de los partos, aún presentan un alto índice de práctica de episiotomía o desgarro. Esto conlleva la sutura de la incisión quirúrgica ubicada en el perineo, tanto en los músculos del suelo pélvico como en la mucosa vaginal. Estudios recientes indican la necesidad de reducir la práctica rutinaria de la técnica de la episiotomía, ya que aumenta el riesgo de padecer dolor perineal en el puerperio.

Si sientes dolor en la cicatriz durante el postparto, es muy importante que asistas a la revisión con tu matrona y/o ginecólogo de referencia. Ellos podrán:

  • Observar si existe una alteración en el proceso cicatricial: como abertura de los puntos, alergia al material de sutura o aparición de algún nódulo o granuloma.
  • Detectar un proceso infeccioso: como una infección de orina, infección vaginal, vaginitis o bartolinitis.

Si afortunadamente no contemplan ningún motivo, no te desesperes! Hay alteraciones físico-funcionales a las que no se presta atención y que, en muchas ocasiones, son el origen del dolor en el postparto.

Cuando un tejido está inmerso en un proceso cicatricial, los primeros días se percibe dolor por la propia lesión del tejido, pero pasado ese período donde la herida ya se encuentre regenerada, no debería persistir ningún tipo de sensación desagradable. Cuando eso ocurre, no te conformes con la habitual noticia de “es normal”. 

Recordar que la episiotomía o el desgarro está en los músculos del suelo pélvico, por lo que se recomienda acudir a Fisioterapeutas especializadas, para valorar, tratar y normalizar el estado de la cicatriz perineal.  

Es muy frecuente que las mujeres pasado un tiempo tras el parto nos comuniquen un dolor ubicado en la zona de la episitomía, pero no por ello, es considerado normal ya que afecta en sus actividades de la vida diaria y su vida íntima. 

Que una herida esté cerrada no es sinónimo de elasticidad ni adaptabilidad del tejido y es por ello que, pueden seguir produciendo dolor. 

¿Cuáles son las complicaciones físicas que puede ocasionar una episiotomía?

  • Edema o hematoma perineo-vulvar: sensación de inflamación o peso.
  • Cicatriz sensible o dolorosa: sensación de irritación, escozor o pinchazo.
  • Adherencias subcutáneas y retracción muscular o nerviosa: sensación de tensión o endurecimiento (muy habitual al sentarse, agacharse o mantener en pie largo tiempo).
  • Dolor durante las relaciones sexuales transitoria o permanente (dispareunia).
  • Incontinencia urinaria o fecal.

Para empezar a mejorar, te recomendamos algo tan sencillo como tocar la cicatriz. Sí, parece fácil pero la mayoría de las mamás no se miran la cicatriz y menos la tocan. Es muy recomendable iniciar en casa un pequeño automasaje en la zona de la cicatriz.  

Con la yema del dedo índice, aplicar un contacto suave a lo largo de la episiotomía, sin ejercer inicialmente ninguna presión para no estimular el dolor y así poder normalizar la sensibilidad. Progresivamente, podéis ir incorporando pequeñas presiones con movimientos circulares y pendulares para mejorar la elasticidad y complianza del tejido muscular. Además, podéis complementarlo utilizando:

  • Un aceite vegetal como rosa mosqueta pura, el aceite de caléndula o el aceite de onagra.
  • Una crema/gel con vitamina E y/o centella asiática.

La episitomía presenta la gran ventaja de tener un acceso terapeútico desde la zona más superficial y más profunda simultáneamente. Esto favorece el tratamiento fisioterápico y se obtienen grandes resultados. Existen una variedad de técnicas de tratamiento que podemos aplicar en una cicatriz y, entre las más beneficiosas, se encuentran la terapia manual gradual y la radiofrecuencia o diatermia profunda. 

Si padeces cualquiera de estos síntomas, tu fisioterapeuta especializado en suelo pélvico te podrá guiar e indicar que debes hacer para solucionarlo. No te conformes con dejar pasar el tiempo con dolor en la zona perineal o impedirte tener relaciones por culpa de una cicatriz… Una piedra puede hacerte tropezar, pero si enfocas tu atención hacia ésta, serás capaz de saltarla y dejarla atrás.

Autora: Marta Fontanet

www.fisiopelvica.es

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